Mi vida, comienzos, tropiezos y superación

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Mi vida, comienzos, tropiezos y superación

May 11, 2021 | La Ilusión

Mi vida, comienzos, tropiezos y superación.
Ilusión de vivir

Como ya os indiqué en mi escrito de presentación, quiero que lo primero que se mencione, sea algo que cambió mi vida totalmente, voy a hacerlo a continuación pues se trata de un problema profesional, que me sucedió durante la primera parte de mi vida (primeros cuarenta años), o sea, casi al final del primer periodo. Después de trabajar diez años con bastante interés por mi parte, para llevar adelante la empresa Larf SL, con el consiguiente buen resultado, hasta que, sin saber exactamente cuáles fueron los motivos reales, porque como es lógico nunca me los dijeron, aunque yo los deduzco por lógica. Una empresa con la que tenía una enorme y según creía, buena relación comercial, pues estábamos en la misma zona comercial, presentó contra mi empresa, lo que antes se llamaba una “quiebra necesaria”, que ahora se llama “concurso de acreedores”. Y después de intentar todo lo posible e imposible, sin poder resolver nada, pues no había manera de conseguirlo, cuando a los 25 años desde que comenzó, tuve que ir al juzgado 18 por algún motivo, en la secretaría del juzgado me dijeron que por fin había una sentencia sobre la quiebra de Larf, en la que el juez decía que no existía la “quiebra necesaria”. Pero han pasado tantos años, y ahora que vuelvo a escribir sobre ello, incluso han pasado otros veinte años más, lo mejor y  lo único que voy a decir de todo aquel periodo de mi vida, es que gracias a ello cambié totalmente mi vida y actualmente me encuentro en una situación privilegiada, para comenzar a partir de los 80 años, el proyecto “Salud y Vitalidad”, que quiero desarrollar  en el tercer periodo de mi vida. O sea, a partir del año 2022.

Os hago una relación de una forma rápida de mi vida, desde el principio de la Quiebra necesaria, que presentan contra mí en el Juzgado 18 (Madrid año 1977). Y como consecuencia de ello, me quedo en el aire, y tengo que organizar mi vida, sin tener ningún lugar a donde agarrarme. Y con motivo, de esa extraña y absurda incongruencia mi estado físico y mental, no se encuentran en su mejor momento, aunque lo que tengo peor, que lo veo fácilmente es el aparato digestivo, pues tengo cortes de digestión y como consecuencia de ello, tengo algunos vómitos y malestar general, que me hace sentir un frio intenso, hasta que pasa un tiempo y vuelvo a recuperar la temperatura normal del cuerpo. Esto sucedió el año 1977, y más o menos los 10 años anteriores a la quiebra, me dedique plenamente a trabajar y durante todo ese tiempo no hago nada que se relacione con el ejercicio físico.

Todos los intentos que hago para realizar algún trabajo, resultan imposibles de consolidar. Y mientras tanto, inicio un estudio analítico de mi persona, tanto interior como exterior, por lo que necesito leer mucho, lo cual me facilita el que tenga interés en asuntos que no conocía o tenía totalmente abandonados. Y además quiero recuperar mi condición física, para lo cual durante el primer año me dediqué a andar, para a continuación, según iba encontrándome mejor, hacer gimnasia, algo de carrera; pero lo mejor de todo, es que según iba pasando el tiempo, iban aumentando mis ganas de hacer deporte. Pero siempre centrado en el Atletismo. Y todo ello me iba conformando mi nuevo estado, primero, como persona física que le iba complementando con una fuerza interior, que no la había conocido nunca dentro de mí. Pues gracias a ese trabajo interior, (estudios, lecturas etc) iba descubriendo y desarrollando dentro de mi mismo una serie de conocimientos, que iban a ayudarme mucho, en mi verdadera formación y educación intelectual, social, religiosa y la comunicación personal, que juntándoles con mis conocimientos antiguos y los que recibía de una u otra forma, de todos esos personajes de todo tipo, que habían ido apareciendo en mi nueva vida, ya sea o bien por el trato personal o fundamentalmente por el que ha sido el más  completo para mí, que ha sido el estudio y la lectura  Por lo cual mi desarrollo como ser humano, cada vez era más diverso y autosuficiente, lo que me permitió realizar algún hecho, que nunca me hubiera permitido algunos años antes, ni llegar a pensar, cómo fue que en el año 1982, a los cuarenta años, después de unos meses de entrenamiento, volver a lanzar el disco 40 metros, cosa que no era maravilloso, pero tampoco estaba mal, en mi situación, que solamente yo conocía, por tanto, para mí, tenía un valor autentico y verdadero.

Y entonces fue cuando poco a poco empecé a preocuparme por mí propia salud, pues me encontraba cada vez mejor, porque iba superando todos mis problemas, tanto físicos, como mentales. Y por ello mismo deseaba seguir avanzando en ese estado actual y poco a poco fui concibiendo un nuevo plan superior al que hasta ahora había realizado, pues era mucho más ambicioso en su totalidad, pues ya no iba a ser solamente beneficioso para mí, ya que si lo conseguía, podría también interesarle a otras muchas personas con las que podría compartirlo. Pues podrían pensar, que si yo era capaz de conseguirlo, también ellos lo podrían conseguir. Y empecé a pensar sobre el nuevo plan de vida que tenía que estudiar y concretar, con la idea de proyectarlo primero, sobre mí mismo, para después  intentar coordinar y armonizar los deseos y necesidades de otras personas de todo tipo, a las que también podría interesar el plan de vida que algún día querría poder proponerles. Siempre con la idea de querer realizarlo, teniendo como fundamento principal para ello mi propia persona conjuntando por ese motivo todos los conceptos, que fueran necesarios para conseguirlo. Y la primera idea, fue la de conseguir cumplir los 50 años en perfectas condiciones físicas, pero enseguida me di cuenta, que no tendría un valor auténticamente real para todos, pues aunque fuera interesante para muchas personas, siempre saldría alguna otra persona, que a los 50 años, también se encontraba muy bien físicamente. Aunque no fuera lo mismo, lo que habría conseguido yo y lo que hubiera conseguido esa otra persona. Pues lo mío había sido conseguido, con un trabajo, estudio y proyecto, para conseguir una vida, en la que la salud fuera el factor predominante. Y la otra persona que también lo hubiera conseguido; había sucedido de manera esporádica y sin saber como. Lo que le restaba autenticidad verdadera, pues no estaba sometido a ningún control, que diera fe de la salud de dicha persona y sobre la marcha decidí que mi nueva meta no iba a ser los 50,  sino los 60 años. Lo cual ya le daba por sí mismo un valor más real y por tanto más. fuerte, pues el proyecto era más amplio y extenso.

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Luis Rodríguez García