Alimentación y Salud (1)

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Alimentación y Salud (1)

May 30, 2021 | Alimentación

El Gran Avance

La segunda ventana que voy a abrir es la correspondiente a la alimentación y concretamente en lo relacionado con el aparato digestivo, que todos los seres humanos disponemos para que si lo utilizamos en nuestro favor, con maestría, podamos realizar una buena y excelente digestión de todos los alimentos que diariamente necesitamos suministrarnos en beneficio de nuestro desarrollo y mantenimiento. Por tanto, es desde el principio de nuestra existencia hasta el final de nuestros días, que lo debemos hacer, a ser posible todos los días de nuestra vida, para compensar los  gastos y necesidades que nuestro organismo corporal consume por las acciones más o menos activas, que nuestra vida diaria necesita reponer. Por tanto no es conveniente ni alterar absurdamente nuestro diario alimento, ni descompensarle abusando excesivamente unos días para otros ni probarlo, precisamente por el abuso que hemos cometido los días anteriores. Pues esa presión por un lado y por otro lado todo lo contrario, no favorece a tener normalmente una buena digestión. Pues esa manera de alimentarnos rompe lo que tiene que ser siempre una rutina digestiva, que tiene que mantener un monótono silencio, que a veces se rompe por unos sonoros ruidos estomacales que indican que todo funciona adecuadamente, pues lo ideal es que ni nos enteremos que estamos haciendo la digestión. Y ese movimiento continuo digestivo lo altera, a veces la diferencia de cantidades que utilizamos para alimentarnos inadecuadamente unos días con otros, pero si no lo hacemos con una excesiva frecuencia, el mismo aparato digestivo se regula solo.

Pero lo que si es grave y difícil de resolver en estos tiempo actuales en los que vivimos, es que sencillamente, nunca tenemos en cuenta que es con nuestro aparato digestivo, con el que tenemos que hacer la digestión, para lo cual es necesario que pongamos atención al elegir los alimentos que utilicemos para alimentarnos, porque normalmente no lo hacemos y la consecuencia es tener una digestión pesada y larga, pues lo único que nos preocupa y cada vez más a la hora de elegir los productos alimentarios son las vitaminas, las proteínas, las calorías, etc., o sencillamente lo que nos apetece. Si a esto le sumamos que cada vez más los alimentos que compramos son intervenidos, con mayor cantidad de productos químicos, tanto en su siembra como en su producción, ya sean frutas, vegetales o animales, como en el desarrollo y conservación, que necesitan para que un día sean comidos por los seres humanos. Por tanto yo os pregunto ¿Qué tiene de semejante la alimentación de nuestros días, que lleva existiendo unos pocos años, (50 o 60 años)  con la alimentación de toda la vida que existe desde hace miles de años, como nos lo confirma cada día la ciencia moderna?. Y nuestro aparato digestivo está concebido para digerir esa alimentación, por tanto, si cambiamos de alimentación y no acondicionamos el aparato digestivo a ello, atengámonos a las consecuencias, que lógicamente tienen que producirse, como no puede ser de otra manera, y las consecuencias las vamos a sufrir en nuestro aparato digestivo de momento, al querer seguir digiriendo todo lo que comemos para alimentarnos, porque para poder vivir tenemos que seguir alimentándonos todos los días.

Y el gran avance que yo hago en mi vida, es cuando me doy cuenta de que muchos de los problemas físicos y mentales (corte de digestión …) , los soluciono a través de mi aparato digestivo, y para ello me propongo vigilar todo lo concerniente a mi alimentación, porque he comprobado que si como alimentos suaves de digerir, todo el aparato digestivo, funciona con total normalidad, lo cual me beneficia todo mi cuerpo y mi mente y todo ello me permite realizar mi vida normal, con mucha regularidad y alegría. Pues por otro lado la mente, también recibe su beneficio, al ser ayudado con otros hechos y acciones que también realizo y conforman mi nuevo ser que es más fuerte y resistente para la vida que tengo que llevar cada día. Pero en cuanto por algún motivo, de los muchos que podían suceder en mi vida tengo una parada digestiva, que me ocasiona un gran malestar y me bloquea todo mi ser y me incapacita toda la movilidad que necesito para vivir, todo ello me repercute en mi cabeza, que no tiene la fluidez necesaria y me hace instalarme a vivir en el miedo. Pues me pregunto de vez en cuando que será mañana de mí, porque veo cada vez con más frecuencia todo lo desconocido que tengo delante de mí. Y en medio de ese laberinto físico y mental, solo se que debo tener reposo mental, para intentar encontrar el camino que me despeje el laberinto en el que me encuentro, Y esa tranquilidad me permita alimentar, tanto mi espíritu como mi cuerpo, en las condiciones necesarias para que sea posible que pueda desarrollar el mecanismo necesario que necesita tanto mi mente como mi aparato digestivo (estómago, intestinos, etc.), para digerir los buenos y necesarios alimentos, que cada día debo consumir para regularizar mi vida. Y esto es cuanto sé que tengo que hacer para poder ayudarme a mí mismo y ¿Cómo he descubierto esto? Me podéis preguntar. Y solo os puedo contestar, que la única respuesta que os puedo dar. Es que lo que me preguntáis: Es la historia de toda mi vida

Y a lo largo de toda esa época no acierto a explicarme muchas de las cosas que me sucedieron, ya fueran producidas por mí mismo, o por las otras personas que me rodeaban. Todo lo cual me inquietaba y me producía inestabilidad, tanto de mi mente como en mi organismo corporal (físico) y me doy cuenta de que todas esas inquietudes, tengo que intentar controlarlas, porque sino todas juntas me conducirían a una situación terrible. Y poco a poco voy aceptando, que detrás de esa incoherencia, tiene que existir una norma o una regla, que regule todo lo que estoy tratando de encontrar, guiado y alentado unas veces por los sufrimientos y otras por las alegrías, por las pruebas a las que de una forma o de otra, quiera o no quiera, tengo que aceptar sobre todo las que me producen sufrimientos, para cuanto antes elevarme por encima de ellas. Y así resignado y con paciencia, intento seguir mi camino y de esa manera cada una de las pruebas que me sobrevienen, según las voy llevando mejor o peor, me deparan una gran tristeza o una enorme alegría en algunos momentos. Y así llego a conocer el grado de utilidad que tiene el sufrimiento, en la formación y educación del ser humano.

Y en esos momentos, después de ir caminando paso a paso, lo único de lo que estoy seguro, es que existe una Luz que me atrae y por tanto, sino quiero perder todo lo que he ganado de conocimientos sobre mí, tengo que seguir avanzando, a pesar de la incomprensión de la gran mayoría de las personas que me rodean. Pues no entienden en absoluto, como a pesar de que voy entrando en años, sigo practicando y ejercitándome en el deporte, como si fuera según creen ellos un hombre joven.  Y esto no es que me lo digan ellos, porque no se atreven, pero a pesar de todo, ellos ven en mí, algo que no ven ni encuentran en ninguna otra persona de mi edad, en todos los aspectos. Y esas dudas y otras cosas que no entienden, les hace callarse, pero ya he dicho que no me lo dicen, pero yo lo sé y lo veo, por la expresión de su cara y de sus ojos. Pero yo no puedo aclararles nada, porque no ha llegado el momento de hacerlo, pues todavía me falta bastante camino por recorrer, para llegar a la situación que quiero llegar tanto física como mentalmente. Y por tanto hasta que no llegue a la situación, en la cual pueda empezar el verdadero camino que quiero recorrer. De momento solo puedo decirme a mí mismo, que es cuestión de concentración, sobre mí mismo, que es sobre la única persona que lo puedo realizar con la idea de intentar comprender, algo que el hombre actual desconoce absolutamente. Pues el ser humano, ha pasado en pocos años de querer vivir en la salud, a ser considerado casi en su totalidad, cada vez a más temprana edad, como un enfermo al que los médicos  intentan mantener vivo, pero sin abandonar la enfermedad, con la que tendrá que convivir toda su vida. Que si lo centramos en el punto que yo quiero tratar, que es el aparato digestivo en general de todos los hombres. Podemos compararlo con una máquina, que como todas necesitan combustible para funcionar y en vez de utilizar el adecuado para que lo haga bien, utilizamos el que más nos apetece en cada momento, por los diversos motivos que sean, sin pensar si le viene bien o mal para su funcionamiento. O sea, que tenemos un transformador maravilloso en nuestro cuerpo, que está acondicionado para transformar todos los alimentos que recibe, una vez que esté bien preparado para ello y de esa manera puedan ser asimilados por nuestro cuerpo, en la medida que sean necesarios para nuestra vivencia, según sean nuestras necesidades de desarrollo. Y esto lo podemos hacer bien o mal, según sean nuestras disposiciones para hacerlo. Y según lo hagamos llegaremos a estar enfermos o tendremos una buena salud. Pues la enfermedad la producen todos los alimentos que no sean los adecuados, para que exista una buena transformación ya sea por su fuerza y dureza en la que se encuentran para ser digeridos, ya sea porque están en malas condiciones, o porque no son los que necesitamos en ese momento, o en otras ocasiones cada vez más, por la gran cantidad de productos químicos que se utilizan para su producción, fabricación y sobre todo para su conservación, desde que se recogen hasta que los utiliza el consumidor etc.. Y todo esto es lo que debilita y estropea todo el aparato digestivo, que todo ser humano tiene en el interior de su cuerpo, para alimentarlo y tener una buena salud. O sea, sencillamente es imposible tener el organismo digestivo, en malas condiciones (enfermo) y querer tener salud.

Pues el enfermo es una máquina estropeada. Un trasformador que trasforma mal. Y en esas condiciones no pueden dársele alimentos fuertes e indigestos que le produzca una digestión complicada. Y por lo tanto hay que proporcionarle una alimentación fácil de digerir, para que la pueda transformar suavemente porque no tenemos que olvidar que es una persona debilitada y esa debilidad la tiene en alguno de sus órganos vitales. Y por eso toda la ciencia consiste en acoplar el alimento que utilicemos a la capacidad digestiva correspondiente de cada ser humano. O sea, el alimento fuerte al ser fuerte y el alimento suave al ser débil. Y así vemos que la alimentación es importantísima para nuestra salud, sobre todo, la cantidad de lo que ingerimos. Es muy necesario que tengamos en cuenta, la cantidad de alimentos ácidos que consumimos, porque estos introducen en la sangre ácidos no oxidados que el organismo se esforzará ruinosamente en neutralizar, arrancándoselo a los huesos de los dientes o de donde pueda coger la cal que necesita. Y ello activa la pérdida de minerales que nos produce el cansancio y el agotamiento de todo tipo, que nos impide además el buen funcionamiento de nuestros órganos vitales en general.

Y todo eso que poco a poco voy experimentando en mí mismo, al principio lo soportó, por la propia voluntad que tengo de querer vivir, pero según va pasando el tiempo, también por la propia curiosidad, que cada vez me domina más, que es la que me induce a seguir hacia delante. Lo cual no impide que existan horas y días de completa soledad, en las que me encuentro con dudas y rebeldías, ante esos trabajos que yo mismo me había impuesto a mí mismo, lo que hace que sea por eso mismo, por lo que es muy difícil retroceder. Y es cuando es conveniente volver la vista atrás, para ver el camino recorrido y de esa manera podamos comprobar los progresos realizados y hasta la confirmación de algunas certidumbres, que he comprobado en mi mismo con el paso del tiempo. Todo lo cual queramos o no, nos ayuda firmemente a recabar la confianza en nosotros mismos. Y así compruebo que la verdad, es que el hombre en su estado normal,  se defiende victoriosamente contra todos los microbios, virus etc.  de los que están llenos nuestros órganos (humanidad). Y llego a deducir, que solo en el agotamiento y la debilidad del ser humano, el microbio hace presa en él. Que en nuestros tiempos este debilitamiento de nuestras defensas naturales, está causado en la mayoría de las veces, por una alimentación malsana e irritante (Carnes fuertes, fiambres, alcohol, abusos de medicamentos, etc.) que de momento lo sobre-excita, haciéndole creer al principio en un aumento de vigor, pero lo que hace realmente es perder todas las energías naturales. Por eso siempre tenemos que tener en cuenta que la alimentación es un combate contra uno mismo. En el que tenemos que ir de menos a más, por tanto una persona debilitada no puede tomar, sobre todo en los primeros tiempos de su debilidad, alimentos fuertes y concentrados, porque esto le produce una digestión lenta y pesada y esto le agota y le debilita, pues no asimila bien todo lo que aporta en su alimentación y esto le impide una vida normal, para su desgracia. Y sólo saldrá de esa difícil situación, comenzando a  alimentarse suavemente, que es lo que le despertará sus inmunidades naturales, pues la excesiva cantidad de alimentos antes de tiempo se lo impedirá. Así tenemos que los enemigos a los que tenemos que vencer, son los alimentos fuertes y por tanto pesados de digerir, los alimentos ácidos, los medicamentos, etc. O sea, que todo lo que le violenta su estado normal le fatiga y le ahoga sus órganos vitales. Y esto sirve por igual para todos los decaimientos orgánicos en general. Pues los principios que os acabo de exponer, son leyes para conseguir y mantener con la alimentación adecuada una vida sana, que nos conducirá a conseguir una buena salud mientras vivamos.

 

Porque el verdadero peligro que tenemos durante nuestra vida no consiste, en los microbios, que producen el cáncer, etc., o sea, la enfermedad en sí misma, sino las causas que las engendran contra las cuales no se hace nada. Y esta es la desgracia actual del ser humano que a las malas costumbres de consumir cada vez más carnes fuertes y difíciles de digerir y otros alimentos por el estilo, como es el alcohol, más un sinfín de productos farmacéuticos, con los que combatir el miedo, la ansiedad y la angustia de cada día etc. Y si ahora a todo eso le estamos agregando cada vez más, una cantidad enorme de productos químicos que contienen los alimentos. Que tiene que ver la alimentación de ese ser humano que hoy día vive en la tierra, con aquel otro que hace no muchos años, también vivía aquí.

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Luis Rodríguez García