Filosofía de vida 3

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Filosofía de vida 3

Nov 26, 2021 | Filosofía

Filosofía de vida 3

Pero lo más curioso de todo esto, es que a la tierra, “la madre tierra”  que siempre la hemos conocido por ese nombre cariñoso, y ahora en estos tiempos actuales muchísimo más, estamos quitándola poco a poco sus hijos, porque cada vez se le va a poner más difícil, el seguir generando la vida de los seres vivos que habitan en su superficie, por muchas razones que según van avanzando los tiempos lo vemos más fácilmente. Entre otras por la enorme cantidad de productos químicos de todo tipo que se utilizan con la idea de que nazcan más rápidamente, más grandes y a la vez consigan más productividad. De lo cual ya estamos viendo los resultados negativos que se producen, primero en ellos mismos, pues están desapareciendo las esencias y sentidos que  cada uno de ellos producía para sí mismos, pero sobre todo en beneficio de los seres humanos, que era fundamentalmente para quienes habían sido creados. Pero es que además, todos ellos poseían una serie de propiedades y cualidades características e individuales que eran beneficiosas  para todos los otros seres que las comían, para alimentarse con ellas. Y todo ello está desapareciendo a marchas forzadas de la tierra, para desgracia de los animales que las comían y después de los seres humanos, que tanto se alimentaban de las plantas, árboles, como de los animales, que comían las plantas, pues así estaba establecido por el Creador de todo lo que existía en la tierra. Porque una vez que todo esto suceda, que al ritmo que va últimamente será muy difícil de parar, pues entre otras cosas,  los únicos que lo pueden hacer, no tienen ninguna gana de hacerlo. Pues lo que ellos tienen realmente previsto es hacerla desaparecer toda ella y si no toda, la gran mayoría, o sea, toda la alimentación que hasta nuestro tiempo producía “la madre tierra”, para alimentar a todos los seres vivos que vivían en su superficie.

Y al desaparecer una gran parte de ella y por tanto no poder ser utilizada por los seres humanos, como se hacía anteriormente, no tendremos más remedio que o morir de hambre una gran parte de la humanidad, por no tener los elementos sanos que todos necesitamos para vivir con salud, o comer la comida producida a base de química, que vaya usted a saber que es lo que existe realmente en cada bote o paquete herméticamente cerrado, que lo único que podremos ver es la foto de algo muy bonito y atrayente, que de alguna manera nos recuerden los alimentos que ya, poco a poco, habrán ido desapareciendo, que comían gustosamente nuestros antiguos familiares y conocidos, que es lo que demuestra claramente que todo es un montaje publicitario, que quiere utilizar la fotografía publicitaria, para decirnos con ello, que en el bote o paquete cerrado existe lo que indica la fotografía que nos enseñan, con la intención de que creamos que lo que hay dentro,  es lo que nos señala la fotografía que exhiben en el exterior. Lo cual es una demostración clarísima de que la nueva alimentación, tanto la de los árboles, plantas, etc., como la de los animales, como la de los seres humanos es totalmente distinta y muchísimo peor de la que antes comíamos, sin tanta publicidad falsa y engañosa, con la que quieren convencernos de que los productos nuevos que nos quieren vender, son como los anteriores o mejores, cosa que no es cierta en absoluto, y a los hechos me remito.

Pues la gran diferencia que existe entre las frutas y verduras actuales con las de antes, se comprueba y lo podemos ver perfectamente. Pues las actuales son cada vez más insípidas, pues por la falta de calor del sol, que necesitan hasta la madurez, pierden el dulzor y esto hace que las vitaminas y minerales, que tenían antes, sean cada vez más escasas, entre otras cosas, porque a la tierra actualmente le falta la fecundidad, que antes tenía en abundancia y sin embargo aparentemente es la misma tierra la de antes y la de ahora ¿Cuál es la diferencia? Pues también comprobamos cada día, que la carne de la fruta (pulpa) está apelmazada, porque no tiene el desarrollo natural que necesita, pues para conseguirlo  tendría que proporcionarle el tiempo que fuera necesario para hacerlo, lo cual es fundamental para conseguirlo, a esto tenemos que unir que también se coge verde, sin haber madurado lo que sería necesario, porque le es totalmente imprescindible para aprovisionarse de todas las propiedades (minerales, vitaminas, etc.) que deberían servir para alimentarnos con las condiciones adecuadas y para remate de fiesta, se coge sin madurar para que pueda llegar en buenas condiciones al mercado, porque si se cogiera madura llegaría en mal estado. Y al comerla está totalmente falta de la jugosidad necesaria, que la hacía muy agradable de comer, al conseguir que la boca se llenara de una carne de fruta (pulpa), que al mezclarse con tu propia saliva, el jugo que ella misma producía, todo ello conseguía un sabor muy agradable, todo lo cual estaba contenido por una membrana exterior tan fina, que no se notaba en absoluto, al penetrar todo ello conjuntamente en nuestra boca, haciendo las delicias de nuestro paladar. Y que  diremos del suave olor que desprendía cada pieza de fruta, que hacía que el lugar de la casa donde entraba (cocina), proporcionaba a todos los habitantes de esa casa un aroma delicioso que gozábamos, mientras existía antes de ser comida. ¿Dónde están en las frutas actuales todas esas agradables sensaciones que gozábamos con nuestros sentidos?

Y lo mismo sucede con las verduras aunque de manera más ligera. Por tanto ¿Qué tiene que ver la fruta y verduras actuales, con las que algunos (muchos de los que tenemos alguna edad) hemos conocido, pues existía en la tierra desde el principio de los tiempos?. Y una vez acabado de comentar lo referente a la fruta, como estamos en verano, no puedo dejar de pensar que si cogemos un tomate para hacer una ensalada, una vez troceado, comprobamos perfectamente que no tiene ningún sabor ni olor y la carne es muy dura y con un mínimo de jugo  y no digamos nada de la piel que le sirve de envoltura, que es muy dura y gruesa y cuando la tienes en la boca no sabes que hacer con ella y para colmo de males, según la estás comiendo, en ese momento, eres plenamente consciente de que esa cosa que dicen que es un tomate, no va a beneficiarte con la más mínima vitamina o mineral. Y no se que os parece esta diferencia entre todo lo antiguo y lo moderno, pero a mí me recuerda la enorme diferencia que existe entre el frio y el calor, que dicho de una forma muy simple, para que todos lo podamos entender, que por mucho calor que eches en el frío para convertirlo en calor, en cuanto te descuides un momento, el frío hará desaparecer el calor. Que es lo mismo que siempre sucederá con el robot, que por mucho humanoide que quieran fabricarlos los propios humanos,  cada vez que te fijes un poco con ganas de encontrar la diferencia, podrás comprobar que lo único que tendrán de parecido los robots con nosotros, no será con la parte noble de los seres racionales, sino con nuestra parte animal que coincide con la de los seres irracionales. Pues a los dos, tanto a los robots como a los seres irracionales, les faltará lo mismo, con respecto a los seres humanos que es el conocimiento o inteligencia y la voluntad, que es lo que nos hace libres y como consecuencia de ello, tendremos decisión propia. Cosa que los robots nunca tendrán, por mucho que nos cuenten los científicos que los fabrican. Pues todas sus decisiones y actuaciones serán programadas por ellos, o sea sus fabricantes. ¿No será que lo están preparando con la idea de hacerlo después con nosotros?.

Pues tenemos que tener la seguridad absoluta, que los alimentos que hemos conocido, porque yo los he conocido en mis primeros años de vida, eran los que nos venían bien para nuestro desarrollo, desde los primeros años de nuestra vida hasta los últimos, pues eran los que producía la tierra, de la que estamos formados todos los seres vivos que habitamos en ella, ya sean vegetales o animales. Que es el proceso que seguimos todos al nacer para vivir, desarrollándonos hasta el punto final que es el morir. Que es el siguiente: la tierra es madre de todo lo que se produce en ella, para lo cual antes hay que penetrarla con todas las simientes que queremos que se reproduzcan y para ello utilizamos dos elementos, que son los que van a transportar la simiente a la tierra, para que una vez en ella la posen encima, que es la función que desarrolla el viento, para que luego el agua, al caer sobre ella consiga la penetración de la semilla en la tierra, para que una vez en su interior se desarrolle de la forma más adecuada, hasta conseguir sacar al exterior la espiga o nueva planta, que se va a desarrollar en su entorno exterior. Y una  vez llegado a ese punto, seguirá manteniendo a su lado los dos elementes que he citado que son el aire y el agua, que unidos junto con el sol que le aportará la luz y el calor que necesitan para su crecimiento,  primero de la planta o árbol, que serán de donde nacerán los frutos que necesitamos para nuestra alimentación diaria. Y este sistema de reproducción es un regalo que recibimos los hombres de una forma totalmente gratuita y generosa, de alguien que tiene interés en beneficiar a los seres humanos. Pero no solamente esto es de interés para todos nosotros, sino para que todo ello funcione perfectamente y la tierra sea fecunda y fértil en sí misma. Y ésta  es la primera parte de las dos, que componen el sistema completo, para la alimentación de todo ser vivo que exista en la Tierra. Y la segunda parte, consiste en que una vez que se alimentaban cada día, o sea, todos los animales que vivían en la Tierra una vez que su aparato digestivo acababa su distribución por todo su cuerpo, devolvía a la tierra todo lo que le sobraba. Que es lo mismo que sucede con todos los vegetales en general y es por ese desarrollo continuo por lo que la tierra, en si misma tiene esa fecundidad, que ha permitido que la vida en la tierra tenga un continuo movimiento de vida, que se produce ella a sí misma, pues todo lo que produce, vuelve a ella de una manera u otra, por lo que la mantiene continuamente viva, pues ella por si misma se construye su medio de seguir viva, autoalimentándose con sus propios productos a los que da vida continuamente. O sea, la tierra crea toda la vida que vive sobre ella y esa misma vida, después de haber vivido sobre ella, cuando acaba su tiempo de vida vuelve a ella y así de esa sencilla manera al volver a recibirla, toda la vida que ella había dado anteriormente vuelva a ella en forma de abono para alimentarla y vigorizarla de nuevo, según se vayan sucediendo los ciclos de vida que se tienen que cumplir, pero que eso ya no depende solamente de ella, sino de la coordinación que mantiene con otros elementos, que hemos citado anteriormente como son: el agua, el aire y el sol. Y toda esta maravilla de coordinación de una cantidad enorme de elementos, que tienen que sucederse unos detrás de otros, pero siempre con una coordinación perfectamente equilibrada, que continua ese mismo ritmo de vida desde hace millones de años, como nos afirma continuamente la ciencia, para decirnos todo lo que sabe y que nos lo quiere enseñar para que también lo sepamos nosotros.

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Luis Rodríguez García