Alimentación y Salud (3)

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Alimentación y Salud (3)

Jun 13, 2021 | Alimentación

Y este es el grave problema que va a existir en la humanidad, a partir de nuestros tiempos actuales, porque como es cierto, cada vez vamos conociendo la cantidad tan enorme de virus que existen. Y por otro lado la realidad de la humanidad actual, es que según pasa el tiempo, está cada vez más debilitada y esta debilidad va a permitir que el hombre por si mismo, tenga más facilidad para incubar el virus, pues muchos de los órganos vitales que tan necesarios nos son para vivir, los tenemos cada vez más en peores condiciones y esto va a permitir equivocarse a los médicos, al confundir los síntomas que aparecen en el exterior por varios sitios distintos, con la propia enfermedad. Y esto llegará a suceder porque el médico, que cada vez es más especialista en el tratamiento de un sólo órgano importante del cuerpo humano, permitirá que al médico especialista, le sea más difícil conocer el estado general del enfermo y según vaya pasando el tiempo, se confirmará la multiplicidad de enfermedades que existen, que se relacionan unas con otras.

Y para explicar esto que acabo de decir, voy a comentar un hecho, que sucede desde hace bastante tiempo, pero que hace años no existía. Una persona deportista haciendo deporte se lesiona una parte cualquiera del cuerpo, rodilla, tobillo etc., que fundamentalmente se produce por un entrenamiento excesivo y una vez confirmado plenamente que está lesionado, entonces va al médico para que pueda seguir, entrenando y jugando partidos, por lo cual le pone una inyección o le da unas pastillas antiinflamatorias, para que pueda seguir jugando pero no lo cura, pues para ello tendría que dejar durante un tiempo el deporte. Consecuencia, esa persona deportista tendrá un día que dejar de hacer deporte, definitivamente o hacerle una operación, que por el tiempo que ha pasado, entrenando en muy malas condiciones, la operación será mucho más complicada, de lo que hubiera sido , en un principio. Estoy refiriendo un caso que es muy normal, hoy en día, desde hace tiempo en un chico/a a partir de los 14 o 15 años.  ¿Qué les parece lo que acaban de oír?. Pues esto, está sucediendo de manera muy normal, en el mundo entero, todos los días. ¡Viva la medicina! Pero nadie dice que esos músculos, tendones, ligamentos, que están doloridos, hinchados etc., no son más que avisos a gritos, para que los tengamos en cuenta y sepamos, que los entrenamientos que estamos haciendo son muy fuertes o que no tienen los suficientes descansos, para recuperarse de los esfuerzos realizados. Y en vez de escucharlos y hacer caso, sobre lo que nos están diciendo, lo que hacemos para no ver la hinchazón que se ha producido, es utilizar una inyección o una pastilla para eliminarla y que no nos den la lata y de esa manera poder seguir entrenando y compitiendo y así hasta que llega la rotura, que nos puede llevar a tener que dejar de practicar el deporte para siempre, fenomenal.

 

Y por otro lado, al médico-especialista, muchas veces le sucede que por querer resolver, el mal estado en el que se encuentra un órgano de nuestro cuerpo, con un medicamento excesivamente fuerte, hace daño a otra parte de nuestro cuerpo. Y esto es lo malo ya que por suerte o desgracia para ellos, tienen una gran cantidad enorme de antisépticos  o vacunas donde elegir. Pero no teniendo un verdadero conocimiento de la realidad, pues no han conocido en si mismo esa enfermedad o lesión deportiva por suerte para ellos, como yo he conocido alguna de ellas, la única información verdadera que conocen son sus estudios y los conocimientos que les proporcione, la experiencia de sus sucesivos tratamientos médicos, que hayan realizado, con diversos enfermos. Pero sin tener la experiencia en sí mismo como ya he dicho anteriormente. Y así muchos ignoran o sencillamente no les interesa porque les da lo mismo. Que existen algunos alimentos y en general, los frutos ácidos que son verdaderamente desastrosos para los seres débiles. Y por otro lado alimentos fuertes que las personas fuertes y robustas asimilan muy bien, porque los digieren perfectamente, pero sin embargo a otras personas más débiles les cuesta digerirlos, lo cual no es nada positivo para ellos. Y sin embargo, están muy interesados en las distintas calorías y vitaminas que contienen esos alimentos, cosa que es totalmente falso, e ignoran porque no lo quieren saber, otras cosas fundamentales de esos mismos alimentos, que les serviría para conocer cuales son sus verdaderas cualidades si las tienen, como son: el origen químico e industrial, de la enorme mayoría de los alimentos actuales. Y te hablan de ellos, como si fueran los mismos que consumían nuestros padres, lo cual es absolutamente falso, como ellos lo saben perfectamente. Hasta tal punto, que han dejado de creer en las diferencias existentes entre ellos. Y en la gran mayoría de los casos, llegando a preferir el alimento o medicamentos nuevos, porque es más rápido y más fácil de utilizar y consumir. Pero que en realidad no cura, sino que lo que realmente consigue es encubrir o disimular los síntomas de la enfermedad por algún tiempo. Pero tengo que reconocer que el éxito del medicamento es valioso, pues consuela al enfermo ante reacciones fuertes y angustiosas de la enfermedad, y en esos momentos de crisis aguda, una droga por pastilla o por inyección, unas vacunas o cualquier cosa que le proporcione una admisión más suave del sufrimiento es perfectamente aceptable.

Pero que no los utilicen, hasta que hayan fracasado otros medios más suaves y no olviden nunca al emplearlos, que no hacen más que suavizar las manifestaciones de la enfermedad sin curarla. O sea, que aunque el dolor lo hemos conseguido hacer más soportable, la enfermedad sigue existiendo, e inevitablemente su actividad corrosiva y dañina, seguirá avanzando por otra parte de su organismo, que este al lado, con el agravante de que el medicamento o la vacuna, habrá provocado en el enfermo una intoxicación química o de microbios, que se unirá a la existente. Por lo tanto es muy importante que sepamos, que después de hacer uso de ese fuerte medicamento por la necesidad urgente que teníamos de hacerlo, tenemos que saber que con ello lo único que conseguimos, es tratar de detener los avances de la enfermedad, pero no nos engañemos, pues después tenemos que estudiar a ser posible, que es lo que ha producido la enfermedad, para que una vez conocido cambiemos todo lo que nos ha llevado a esa situación. Y lo primero que tenemos que hacer es una cura de desintoxicación, con la idea clara y sencilla, de eliminar todo lo que ha producido el mal en nuestro cuerpo. Y a partir de entonces hacer una revisión general de nuestro régimen de alimentación y de vida en general. Pero no para un tiempo más o menos largo, que dure nuestra convalecencia sino para siempre, o sea, para todo el tiempo que dure nuestra vida en este mundo.

Y esta cuestión que debería ser importantísima, tanto para el médico como para el enfermo, normalmente no lo tienen en cuenta y generalmente acaba siendo negativo para el enfermo. Pues una vez que el dolor físico ha desaparecido, el paciente siente en su interior la alegría de la curación y como ya nada le duele, reanuda sus actividades laborales. Pero no tardará de nuevo en recaer, pues sigue haciendo y viviendo de la misma forma, que lo hacía antes, por lo tanto volverá a llegar al mismo sitio, que es donde se encuentra la misma enfermedad, que creía haber vencido.

 

Pero ese olvido interesado, que le sucede lo mismo a la medicina en general, compuesta por: científicos, médicos y pacientes, existe porque en ningún momento de manera general, intentan de verdad poner remedio a la causa esencial del mal, que cada vez con más fuerza llegará a dominar la tierra. Debido fundamentalmente a la debilidad vital a la que están llevando a los seres humanos, pues han sustituido de una manera generalizada, que cada vez irán a más, los alimentos naturales que nos proporcionaba la propia tierra de la que estamos formados, por alimentos preparados y acondicionados fundamentalmente por la química, a lo que tenemos que sumar todo tipo de productos farmacéuticos y cada vez más vacunas. Y es por lo que no sabemos bien, porque nos dicen todos los días que formamos parte de la naturaleza y cada vez  más, según pasa el tiempo, o sea, que somos parte de la tierra donde vivimos y sin embargo todo lo que introducimos todos los días en el interior de nuestro organismo, para alimentarnos, no tiene nada que ver con la materia de la que estamos formados, pues como he dicho anteriormente, lo están sustituyendo cada vez más, con productos químicos en nuestra alimentación diaria. No es todo ello una enorme contradicción, en la cual vivimos cada día. Porque si nos salimos de ese ajetreo absurdo en el cual vivimos, nos daremos perfectamente cuenta de que no sabemos, ni lo que comemos, ni lo que bebemos, ni lo que respiramos. Por lo tanto, sino sabemos nada de nada, como podemos llegar a creer, lo que la ciencia maravillosa, nos dice todos los días, a través de una enorme matraca propagandística, que el futuro de la humanidad tiene una esperanza de vida excelente y que será compartida por todos los seres humanos, en unión y felicidad. Cuando la diaria realidad, nos señala todo lo contrario, que es, que cada vez hay más enfermedades. Y cada vez que intentan combatirlas con una nueva vacuna o producto farmacéutico, salen otras nuevas enfermedades. Pero lo malo no es que salgan cada vez más enfermedades, sino que lo que todavía es peor, que algunas de las que creíamos que estaban superadas, han vuelto a surgir de nuevo. Con lo cual, el revuelco de enfermedades y dolencias físicas va a ser de tal cantidad, que una de las obras grandes de la humanidad va a ser la de construir sanatorios, hospitales etc., o sea, lugares donde instalar a millones y millones de seres humanos, donde no van a saber que hacer con ellos.

 

Lo cual es totalmente normal, pues si el cuerpo humano, que era y sino lo era, se intentaba que fuera una fuente de salud, procurando eliminar todo lo que de imperfecto y podredumbre, tuviera en su interior. Y ahora directamente le alimentamos, con productos falsos y adulterados, ya no es que alguna vez tomemos algo nefasto que fuera negativo para nuestra salud, que de una forma más o menos clara, nos lo indica el propio cuerpo, con síntomas o alteraciones que nos señala que nuestro organismo no funciona debidamente. Sino que ahora nuestro cuerpo, todo él será una sola enfermedad, que contendrá en si mismo cada vez más enfermedades. De manera que si un día pudiera llegarse a curar el cáncer, otras enfermedades desconocidas hoy en día, le sustituirán. O sea, maravilloso porvenir, el que nos va a tocar vivir. Y no quiero tocar todo lo referente a lo que va a suceder, en el cerebro humano, porque no acabaría nunca. Y por eso lo voy a dejar para otro día.

Y las causas que producirán esos resultados serán siempre las mismas, que consisten en una malversación de las fuerzas vitales de los seres humanos, por una alimentación incendiaria, la vida malsana y la química excesiva que se utiliza diariamente en nuestra alimentación, drogas etc., o sea, una licencia absurda para que el hombre se alimente  y viva como quiera. Pero viendo los resultados negativos que nos están trayendo, tendríamos que apreciar lo bueno que puede suponer para nosotros, el padecer cierto dolor y sufrimiento en nuestras vidas. Pues eso nos ayudaría a imponernos la disciplina que tan beneficiosa nos resultaría en nuestra vida diaria, si fuera autopropuesta y organizada por nosotros mismos, que si queremos conseguirlo podemos lograrlo a través de lo que es el deporte en sí mismo: disciplina. sacrificio, autocontrol, cualidades que se desarrollan por la práctica del mismo.

 

Y por eso mismo a pesar de todo, a veces me pregunto a mí mismo, que porque me meto en la vida de los demás hombres, intentando devolverles la salud, con el uso del agua limpia y fresca, aire puro y alimentos sanos y naturales lo más posible. Pero eso a los seres humanos actuales, no les hace mucha ilusión, porque no les gusta que las cosas de todo tipo, que son necesarias para nuestra vida diaria, sean muy sencillas y sobre todo que sean muy naturales, porque entonces parece que son muy fáciles de conseguir, lo cual le hace perder su valor, porque el valor de las cosas para los seres humanos, se le concede el que sea difícil de conseguir, porque entonces aquellos pocos que las consiguen, se diferenciarán por sí mismo, de aquellos que siempre serán la mayoría, los que no las consiguen, lo que siempre les mantendrá con la ansiedad y ambición por poseerlas y por eso mismo les hará ser unos infelices a lo largo de toda su vida. ¿Os parece  pequeña esa enfermedad, que les durará desde el principio hasta el fin de sus días?. Pero a pesar de lo que acabo decir, el mayor problema lo tendrán las pocas o muchas personas, que por su posición social, política, económica  etc. pensaban conseguir aquellas cosas que creían que tenían un valor real por sí mismas, lo cual es absolutamente falso. Y entonces es cuando ellos sufren la mayor desilusión y desesperación, porque han dado todo lo que tenían, por algo que ellos creían que tenía un gran valor, cosa que no era cierta, porque si lo hubiera tenido, habrían salido recompensados con haber hecho lo que hicieron. Pero lo que si es cierto, es que todos ellos, con más o menos engaños por su parte, han creído poder llegar a donde creían que iban a encontrar esa felicidad, que algunos que habían llegado antes que ellos, decían que existía, cosa que no es cierto, pues no han encontrado nada de lo que creían que iban a encontrar, porque es totalmente falso e inexistente. Pues lo único que han encontrado en ese lugar, los que han llegado ahora, como los que habían llegado antes, es la perversión en sí misma, contra las personas que creen que les han engañado, por el engaño tan tremendo en el que han caído, lo que supone una terrible desilusión, tan desesperante para ellos, que les hace incapaces de reconocer el tremendo error que han cometido, pues han confundido lo malo con lo bueno y según pasa el tiempo y por su propia debilidad, siguen manteniéndose en su propio error. Y la única solución que encuentran, por su propia cobardía, es descargar todos sus problemas sobre los otros, con la intención de  cubrirse a sí mismo de todos los terribles desastres en los que han incurrido, lo cual les ha destrozado su vida para siempre. Y esta enfermedad es mucho más terrible que la anterior, pues del pozo tan oscuro y tenebroso donde han caído, es mucho más difícil salir. Porque de la enfermedad en la que han caído los primeros, que he dicho que eran la gran mayoría, siempre que les quede algo de ilusión y esperanza, es algo que es bueno y positivo en sí mismo y siempre les ayudará a encontrar alguna posibilidad de sobrevivir, pero siempre que no olviden, que cuanto más tiempo pase sin buscar el cambio de vida, todo le será más difícil, pues la propia debilidad de su organismo se lo impedirá.

Y así podéis comprobar, por lo que acabáis de leer, que lo que hoy muchas veces llamamos Ciencia, nada tiene de Ciencia, porque es malsana y egoísta y las industrias interesadas, que la mantienen por su propio interés, solo están buscando sus propios beneficios y por esa razón tienen un interés enorme en mantener a un gran cantidad de personas, en ese mortal e infeliz sueño, que es el estado estúpido y facilón en el que se encuentran y les permitirá una y otra vez seguir comprando todo lo que producen esas fábricas, que están sostenidas por esa falsa ciencia. Que les permitirá seguir manteniendo esos sueños falsos y vacíos, que a pesar de todo, ya que no tienen otra solución, les ayudará a soportar las desilusiones que unas tras otras irán sucediéndoles a lo largo de su vida. Y los propietarios de todas esas fábricas, que producen esos sueños rotos y desequilibrantes, no son otras personas que las que he mencionado anteriormente, que mantienen una enfermedad crónica y totalmente corrompida y sin ninguna posible solución, porque ellos quieren mantenerse en ella para así poder poseer la vida terrenal, de todos aquellos hombre que los siguen en sus indicaciones y consejos, a pesar de todo lo negativo que resulte para ellos. Pues la auténtica y buena Ciencia, es totalmente positiva y beneficiosa para toda la humanidad, como se ha demostrado a lo largo del tiempo y seguirá demostrándose, por suerte para todos nosotros. Todo lo cual requiere un estudio sicológico de todo ello porque es muy interesante, que lo dejaremos para otro día.

Pero porque soy capaz de meterme en este laberinto, que a veces me complica tanto la vida,  pues sencillamente, porque estoy convencido absolutamente de que existe una Verdad, a pesar de que una gran parte de la humanidad la rechace. Y esta creencia en la Verdad, me permite querer ser generoso, con algunas de esas personas que componen la humanidad en general, a pesar de sus rechazos y desprecios por un lado y por otro lado la envidia por querer encontrarse ellos, en la situación en la que yo me encuentro. Y ese estado de estabilidad y equilibrio físico y mental, es el que me permite y ayuda a seguir adelante, pues me lo confirma el hecho de querer seguir avanzando por él a pesar de todo. Y esta lección de vida diaria que disfruto continuamente, me llena de energía, que se refleja en optimismo y tenacidad, para llevar adelante esa gran obra que desde hace muchos años me he impuesto a mí mismo. Pero por otro lado, el reconocimiento de ese mismo beneficio que disfruto, también me ayuda a ser consciente y reconocer la soledad en la que me encuentro, lo cual es totalmente lógico y comprensivo, para la búsqueda de la Verdad, que es mi objetivo desde hace muchos años. Pues actualmente, a la grandísima mayoría de la humanidad le tiene totalmente sin cuidado, el que exista o no exista la Verdad. Y este es el grandísimo dilema del hombre moderno. Que por no querer estar en la soledad, que es donde podría encontrar la Verdad, se refugia en el ruido del mundo (personas) y esto no solamente no le quita la soledad, sino que le produce lo más temido para él, que es el miedo a las tinieblas. Y sin embargo, para mi ese deseo de soledad, es motivo para encontrar la Verdad, la cual solamente se encuentra en el silencio y alejamiento del mundo, que es lo que me permite encontrar a Dios, que es la Luz Infinita y Eterna. Y aunque solamente sienta en mi interior, algún rayo de esa Luz Eterna, esto me confirma que en la realización de esas obras que quiero llevar adelante, no estoy solo, pues la soledad de la misma Verdad, me acompaña y esto permite que la obra que realice sea más sólida y reconfortante para las personas que  la quieran recibir en esas condiciones. Lo cual les servirá para construirse un armazón, del que carecían, que les permitirá tener una fe robusta en la vida, por la certidumbre de saber que están en el mejor y único camino, que les conducirá cuando esten preparados, a poder disfrutar de la victoria final del Bien y la Verdad, que es de donde necesitamos extraer toda la fuerza, para mantenernos en esa fe.

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Luis Rodríguez García